9 abril, 2020 11:48



Visita histórica

Se cumplen 33 años de la llegada del Papa Juan Pablo II a suelo entrerriano

Un jueves 9 de abril de 1987, alrededor de las 17 hs. por primera vez en la historia de nuestra provincia, un Papa pisaba suelo entrerriano. ¿A quién no se le escapó una lágrima al ver descender del Tango 02 de Aerolíneas Argentinas, al carismático Papa polaco, para besar nuestra tierra de monte y río?

El Papa Juan Pablo II visitaba por segunda vez nuestra patria, ya que lo había hecho por vez primera el viernes 11 de junio y el sábado 12 de junio de 1982, en medio del dramático contexto bélico entre Argentina y el Reino Unido, para traer consuelo a un pueblo golpeado por tanto dolor.

En esta segunda ocasión, llegó el lunes 6 de abril, para comenzar una gran gira por Buenos Aires, Bahía Blanca, Viedma, Mendoza, Córdoba, Tucumán, Salta, Corrientes, Paraná y Rosario.

Su recorrido terminaría en Buenos Aires, para concluir allí con la 1º Jornada Mundial de la Juventud, fuera de Roma, Buenos Aires ’87. La multitudinaria Misa – en la Avenida 9 de Julio – que congregó a 1.200. 000 personas, entre ellas jóvenes de todo el mundo, fue el Domingo de Ramos 12 de abril de 1987, primera vez que un Papa celebraba un Domingo de Ramos fuera del Vaticano.

En cuanto a la histórica visita a Paraná, en aquella tarde 150. 000 personas lo recibieron con gran entusiasmo, junto al gobernador Sergio Montiel y demás autoridades políticas de la provincia. También, Monseñor Estanislao Esteban Karlic, Arzobispo de Paraná, junto a otros Obispos, entre ellos Pedro Boxler de nuestra Diócesis de Gualeguaychú, lo recibieron sobre el enorme altar de 75 metros de ancho por 8 metros de alto, construido sobre la terraza del aeropuerto paranaense, donde predominaban los colores blanco y amarillo, junto a banderas pontificias, argentinas y entrerrianas, con un interesante adornado en flores, presidiendo el altar la Santa Cruz misionera y la imagen de Nuestra Señora del Rosario, patrona de Paraná. Allí el Papa, en la celebración litúrgica que tuvo como tema: “El mundo y los inmigrantes”, refirió entre otras cuestiones: “Hermanos y hermanas, nos encontramos reunidos en esta ciudad de Paraná, en las márgenes del río del mismo nombre, para escuchar la Palabra de Dios y dejarnos interpelar por ella… Es para mí motivo de gran alegría celebrar junto a vosotros esta liturgia de oración por los inmigrantes… Y deseo, deseo, de todos los pastores de aquella Iglesia, de todos nosotros, es de vivir, de actuar esta Palabra de Dios en nuestras vidas… Sea alabado Nuestro Señor Jesucristo.”

Llegaba la noche, y el avión despegaba rumbo a Buenos Aires, un santo había visitado nuestra provincia. Ya en la capital de nuestro país en medio de los jóvenes que tanto ama, dejaría su anuncio de construir la “Civilización del Amor” en medio de “una patria más justa y más fraterna donde todos construyamos la unidad, donde nadie es desplazado porque todos son llamados”… donde “El que tiene comparte su riqueza y el que sabe no impone su verdad”. Y “El que manda entiende que el poder es un servicio… lo sabemos el camino es el amor.”

Informe gentileza: Lic. José Alejandro Vernaz