2 agosto, 2017 16:20


Denuncian que utilizan menores en condiciones de extrema pobreza para la campaña de Benedetti

La utilización de menores en la campaña y el más bajo nivel de degradación de la política que se presenta como el cambio. Circulan fotos de dirigentes del PRO de Concordia posando con tres niños que viven en absoluta pobreza, a los que les hacen sostener en sus manitos la boleta de Benedetti. Una imagen […]

La utilización de menores en la campaña y el más bajo nivel de degradación de la política que se presenta como el cambio. Circulan fotos de dirigentes del PRO de Concordia posando con tres niños que viven en absoluta pobreza, a los que les hacen sostener en sus manitos la boleta de Benedetti.

menores

Una imagen de tres niños pequeños que viven en condiciones de absoluta vulnerabilidad, sosteniendo en sus manos una boleta del precandidato a diputado nacional Atilio Benedetti (Cambiemos), junto a dos mujeres militantes del PRO de Concordia, que posan junto a ellos, forma parte de la estrategia de campaña del partido que se presenta ante la sociedad como la contracara de la “vieja política”.

Como estrategia de marketing político, el “turismo proselitista por zonas marginales” que, después de la campaña se olvidan por completo, no es novedoso, lamentablemente.

Y peor aún, la vieja política siempre buscó manipular la sensibilidad de los electores, para evitar debatir con racionalidad la solución de los problemas sociales. Eso hicieron las mujeres militantes del PRO de Concordia que aparecen en la fotografía tomada en medio de la campaña electoral del candidato oficialista de Cambiemos, Atilio Benedetti.

En la imagen puede observarse a Patricia “Pato” Jaluf, ladera del diputado provincial del PRO, Joaquín Lamadrid, y actual coordinadora del equipo de Educación de la Agrupación macrista “PRO Mujeres Concordia”, y a Patricia Liz López, quien milita en la misma agrupación política. Ambas, posando junto a tres niños carenciados, haciendo sostener al mayor de ellos la boleta de la lista que encabeza Atilio Bendetti.

Se trata de menores que terminan siendo funcionales a una fuerza o una ideología política sobre la que, ninguno de ellos, por su corta edad, está en condiciones de discernir.

Cualquiera podría asegurar sin temor a equivocarse que los niños pobres utilizados para la campaña de Atilio Benedetti no saben lo que les están haciendo hacer. Ni quiénes son los adultos que los hicieron posar. Ni qué representan. Ni qué hacen, de paso circunstancial, apenas unos pocos minutos, en la extrema pobreza en la que ellos viven todas sus vidas.

¿No es esto una clara violación a los derechos de los niños?

Fuente: Noticiauno