15 febrero, 2018 18:43


Tras cierre de ArBus, Bs. As. es la ciudad más cara para ir al aeropuerto

El final del servicio que unía distintos puntos de la Ciudad con Ezeiza deja en evidencia la falta de conexión de transporte público entre el principal aeropuerto del país y la Capital Federal. ArBus, el servicio de colectivos que unía Aeroparque con Ezeiza y distintos puntos de la Ciudad, dejó de funcionar. Según informó el […]

El final del servicio que unía distintos puntos de la Ciudad con Ezeiza deja en evidencia la falta de conexión de transporte público entre el principal aeropuerto del país y la Capital Federal.

DE CUANTO ESTAMOS HABLANDO   2 X 8

ArBus, el servicio de colectivos que unía Aeroparque con Ezeiza y distintos puntos de la Ciudad, dejó de funcionar. Según informó el Ministerio de Transporte, la prestación que estaba bajo la órbita de la empresa estatal Intercargo representaba para el Estado un déficit de $20 millones anuales. En los últimos meses, en busca de minimizar costos, se redujeron las frecuencias y la demanda no superó las ocupaciones del 20%: en promedio, lo utilizaban siete personas por viaje.

Sin ArBus (que cobraba $200 para viajar desde el centro a Ezeiza), la única opción similar es el servicio de bus de la empresa Manuel Tienda León. Desde la terminal aérea internacional hasta el centro, por ejemplo, el precio del pasaje es de $260. Un valor elevado si se compara con las principales ciudades del mundo, que cuentan con medios de transporte público hasta los aeropuertos. Allí, entonces, radica la diferencia.

Para ir desde el aeropuerto internacional Charles de Gaulle hasta el centro del París, el valor del pasaje de tren es de 10 euros (o $257, 80). Para viajar desde el centro de Madrid hacia Barajas, el Metro cuesta 4,5 euros, más un boleto extra de 3 euros que se debe abonar al llegar: un total de 7,50 euros ($187,50). Al arribar al JFK de Nueva York, el turista debe tomarse el denominado Air Train por u$s5 y luego un subte por u$s2,25 ($146). Un bus desde el aeropuerto Fiumicino hasta la estación Termini, en Roma, cuesta 5 euros ($128,90). El metro desde el aeropuerto Heathrow hasta el centro de Londres cuesta 6 libras (o $114.76). Al Tegel de Berlín puede llegarse con un pasaje de colectivo común, que cuesta 2,80 euros ($72,18) y desde el aeropuerto de Santiago de Chile al centro hay combis que cobran 1600 pesos chilenos (unos $53).

Sólo dos líneas de colectivos urbanos conectan el aeropuerto de Ezeiza con la Ciudad de Buenos Aires. El 51, que sale de Constitución, y el 8, que parte de La Boca. Si bien se tratan de las opciones más económicas para llegar hasta la terminal internacional, el tiempo que demoran y la falta de comodidad no los convierten en los medios más utilizados. Por eso, muchos turistas optan por los taxis, cuyas tarifas rondan los $600.

La historia de ArBus

La empresa fue creada en agosto de 2014 y desde el inicio fue operada dentro de Intercargo. En sus comienzos era utilizado por empleados del aeropuerto mayoritariamente y no por pasajeros, con un promedio de ocupación de cuatro pasajeros por bus por hora.

En 2015, ArBus firmó un contrato con Aerolíneas Argentinas por el cual los pasajeros que llegaban a Aeroparque podían utilizar el servicio gratuitamente para ir hasta Ezeiza. Aerolíneas Argentinas le pagaba a ArBus trayectos diarios a un valor fijo, lo que se traducía en pagar colectivos completos pero subutilizados.

En los últimos dos años se dio de baja el contrato a través del cual Aerolíneas Argentinas sostenía la operación de ArBus, y a partir de allí se realizaron una serie de medidas para hacer el servicio más rentable. Tras esos cambios, se había logrado reducir el déficit de la compañía de colectivos en un 70%. Pero, de todas formas, finalmente el Gobierno decidió cerrarla. Según informó el Ministerio de Transporte, de los 34 empleados que tenía ArBus, 11 fueron reasignados a nuevas tareas dentro de la empresa Intercargo mientras que otros 23 serán absorbidos por otras compañías de transporte.