21 noviembre, 2018 02:19


UNA DESGRACIA, QUE SE VOLVIÓ UN ACTO DE GRACIA

UN DRAMÁTICO HECHO, SE CONVIERTO EN UN ACTO DE AMOR POR EL OTRO. Poco antes de la medianoche de este martes 20 de Noviembre, desde esta redacción se escuchaba el ulular de sirenas de Bomberos Voluntarios y ambulancias de la ciudad, sonar que por lo general nos anuncia dolorosas noticias (viviendas incineradas, accidentes de importante gravedad). […]

UN DRAMÁTICO HECHO, SE CONVIERTO EN UN ACTO DE AMOR POR EL OTRO.

Poco antes de la medianoche de este martes 20 de Noviembre, desde esta redacción se escuchaba el ulular de sirenas de Bomberos Voluntarios y ambulancias de la ciudad, sonar que por lo general nos anuncia dolorosas noticias (viviendas incineradas, accidentes de importante gravedad). En esta ocasión eran parte del sistema puesto en movimiento para lograr la ablación y traslado de los órganos de Ariel que a las 21 horas en un acto de amor universal , sus familiares más cercanos, decidían cocientes y humanitariamente donar para dar vida.

Desencadenando un ACTOR DE GRACIA DIVINA que como todo requiere la puesta en funcionamiento de un complejo sistema de traslado casi inmediato a distintos puntos del País, para ser trasplantado en el cuerpo de alguien, cuya vida depende de recibir ese órgano

Hacia pocas horas que Ariel infortunadamente había sido victima de uno de los incontables accidentes que caracterizan a un tránsito vehícular,  que va de la mano de una forma cada vez más violenta e indiferente de vivir (de conducir) en el País y en el Mundo.

Ariel yacía sin poder vivir, en estado vegetativo y eso que era una desgracia, se convirtió en gracia, lo que ya no tenía vida material, se transformo, se trasplantó a miles de kilómetros en el cuerpo de agonizantes seres humanos que dependían de ese acto de Amor, para seguir viviendo.

No sabemos, tampoco importa personalizar, en el cuerpo de quien hoy latirá ese corazón, en los ojos de quien permitirán ver la luz esas pupilas, el cuerpo de quien será desconectado de aparatos siniestros, al recibir hígado y riñones, para poder “vivir”.-

De de lo que si estamos seguros, que lo que era todo dolor, todo desazón, de golpe se convirtió en amor, en solidaridad, en ejemplo, en gracia. Al que cada vez los Concordienses nos acostumbramos más.  Se transformó en un  acto de esperanza, por que como pocas cosas en la vida, la donación demuestra que “no todo esta perdido”

El Papa Francisco, no hace mucho dijo “Donar órganos es un acto de amor”.

Solo a modo de comprender la Gracia de este gesto, y sin importar la creencía del lector, debemos recordar a María que al ser elegida como Madre de Jesús, le dijo a Dios; “Hágase en mi, según tu palabra” y tal como explicó el Papa la Gracia consiste en eso, en la entrega absoluta e incondicional, ya que María Inmaculada no dijo, “Haré, según tu voluntad”, sino, al igual que Ariel su gracia permitió que se “Haga en el tu voluntad”

La crónica que precedió a este divino final, se puede leer en  la página digital c34n