16 enero, 2018 13:01



Gustavo Alfonzo, en la mira por amenazas y aprietes en el área de Enfermería del hospital Masvernat

El condenado por trata de personas con fines de explotación sexual en perjuicio de una menor de edad, Gustavo Alfonzo, está otra vez en la mira de la justicia por aprietes y amenazas a trabajadores del Departamento de Enfermería del Hospital Masvernat de Concordia.

alfonzo

Como se conoce públicamente, la pareja de Alfonzo -Yolanda Zárate- es enfermera en el servicio de Ginecología y según se denunció, desde ese lugar Alfonzo ha estado controlando todo lo que sucede en el área. Cabe señalar que el publicista que está en prisión cumpliendo una pena de 10 años y actualmente continúa investigado en Concepción del Uruguay junto a Yolanda Zárate, por posible explotación sexual de adolescentes -como una derivación de la causa que se juzgó en febrero de 2017.

Según se supo, los movimientos de ambos están siendo monitoreados por autoridades y podrían derivar en una nueva investigación judicial por asociación ilícita junto a funcionarios del sector público.

Detalles

Los tejes y manejes de Gustavo Alfonzo desde la cárcel, donde cumple una pena de 10 años por explotar sexualmente a una menor de edad, se volvieron un escándalo cuando un trabajador del Departamento de Enfermería del Hospital Delicia Concepción Masvernat de Concordia, comenzó a resistir las órdenes de Yolanda Zárate. Las negativas a acatar, derivaron en graves amenazas y aprietes contra la integridad física y la vida de las víctimas, y se concretaron a través de mensajes telefónicos, por redes sociales y llamados a cualquier hora. Ahora hay una denuncia abierta que deberá investigar la Justicia provincial.

Sucede que un trabajador de servicio de Ginecología del Hospital Masvernat, comenzó a tener problemas con la enfermera Yolanda Zárate desde marzo de 2017. Alfonzo, a través de whatsapp y Facebook, pedía “beneficios” para su pareja. Pero como el denunciante hizo caso omiso, empezó a sufrir aprietes por parte de la jefa del Departamento de Enfermería, Elsa Harris. “Ella decía que si no accedía a lo que Alfonzo pedía iba a tener consecuencias, porque él estaba consiguiendo un ascenso como supervisora de la costa del Uruguay o jefa de Enfermería de la provincia, en Paraná, por contactos políticos. Asimismo, empecé a notar que durante el turno de Zárate me cambiaban ampollas de Morfina por Ketorolac, lo que puse en conocimiento de mi jefa Harris, que rompió las constancias en mi cara diciendo que había contado mal. Luego empecé a recibir amenazas de Alfonzo, que decía que iba a violar a mis hijos, que los iba a matar, y que tenía datos precisos de cómo se llaman y qué actividades realizan. La mande a realizar una tarea y se resistió. Después nos llamaron al departamento de Enfermería donde estaba Harris y otras personas y me pidieron explicaciones. Yo pedí mi renuncia y Harris golpeando la mesa dijo que ella me ponía y me sacaba cuando quería. Por todo esto tuve mucho miedo y comencé a acceder a los pedidos de Zárate. En diciembre último, Zárate se negó a cubrirme y además comencé a tener faltante de estudios médicos”, se relató en la denuncia que está en manos judiciales.

“El 21 de diciembre Zárate me dijo que me quedaba muy poquito en mi cargo y que si no me unía a ellos, iba muerta. Ese mismo día me llegó un mensaje de texto a mi celular del número de Alfonzo. Allí dice que quiere arreglar el franco de su mujer, Yolanda Zárate. Al día siguiente se presentó la supervisora de Ginecología, Liliana Machaín, y me encerró en mi ofician para decirme que tenía que unirme a Zárate y Alfonzo; que desagradecía el lugar que me dieron y me cambió la programación siete veces. Me dijo que iba a perder el puesto, que tenía que conceder que Zárate no trabaje durante las fiestas, que ella tenía que elegir vacaciones y quedar como coordinadora, por orden de la jefa del departamento. A las 9 recibí un llamado de Alfonzo que me decía que haga lo que él decía, que tenga cuidado con Yolanda porque me iba a dar un disparo en la cabeza y que ya había hablado con Harris, que estaba al tanto de todo. Después me comuniqué a Gualeguaychú, a la cárcel y dije lo que me estaba pasando. Me dijeron que haga la denuncia en Fiscalía. El 22 de diciembre volvió a trabajar Zárate y dijo que le habían pegado a Alfonzo y le habían sacado el celular y ‘la que había hecho eso iba a terminar mal’. Por esta última amenaza me decidí a hacer la denuncia”, se agregó en la presentación.

El conflicto derivó en que el juez de Garantías número 1, Daría Perroud, dictara una medida de restricción entre el denunciante y los denunciados del departamento de Enfermería del Hospital. Pero Zárate violó esa restricción, presentándose en la oficina del denunciante y agrediéndolo verbalmente, por lo cual hubo una nueva denuncia. “Lo que se publicó en los medios no es exacto, en el hospital no hubo violencia física como se dijo. Fue Zárate la que violó la prohibición de acercamiento dictada por el juez”, se aclaró.

En tanto, en el Ministerio de Salud de la provincia se abrió un sumario interno. El expediente lleva como asunto: “Remite informe de reunión de fecha 4/01/18 por situación irregular relacionada al desempeño profesional del departamento de Enfermería del Hospital Masvernat de Concordia”.

Alfonzo, la condena y la causa dormida

El publicista Gustavo Alfonzo fue condenado el 2 de marzo de 2017 por el Tribunal Oral Federal (TOF) de Paraná a 10 años de prisión. La pena es por Trata de una persona menor de edad con fines de explotación sexual. El debate oral ventiló detalles del caso particular y un modus operandi a través del cual, Alfonzo supo comandar grupos de chicas menores y mayores de edad, a quienes ofrecía en fiestas privadas y boliches. Las adolescentes eran captadas a través de ofertas de trabajo como productoras radiales o promotoras de eventos, pero terminaban siendo mercancía sexual.

La pata en los medios de prensa también le permitió al locutor gozar de las mieles del poder político durante años. Recibió pauta publicitaria de entes estatales, se sacó fotos con dirigentes de Concordia, con quienes siempre aseguró haber compartido largas veladas, hasta caer en desgracia.

En los medios, Alfonzo fue presentado como organizador de una red de prostitución vip, de la cual formaba parte Yolanda Zárate -su pareja-. El juicio oral también develó algún grado de connivencia con funcionarios del Consejo Provincial del Niño, el Adolescente y la Familia (Copnaf) Concordia, por lo cual el ex titular Fernando Rouger, también fue acusado.

Además de la condena, el juicio oral derivó en una nueva causa judicial, justamente para investigar la participación y responsabilidad de Yolanda Zárate y Fernando Rouger en esa red de prostitución, a primera como organizadora y el segundo como consumidor. Sin embargo, desde que la Justicia Federal de Concepción del Uruguay recibió las actuaciones de Paraná, no se conocen avances en el expediente.

Mientras, Alfonzo estuvo largos meses gozando de una prisión domiciliaria que finalmente fue revocada en octubre pasado, cuando fue enviado a la cárcel de Gualeguaychú.

Fuente: Análisis Digital.