26 mayo, 2021 16:15
Un pequeño grupo de militantes anticuarentena se manifestó este 25 de Mayo frente a la casa del gobernador Bordet para reclamar por las medidas sanitarias. El formato fue un escrache con el objetivo de “quemarles la cabeza” mientras juntan afiliaciones para “crear un partido político”, según asegura Emanuel Rodríguez Cramaro, empleado de la reconocida empresa paranaense “Laboratorios Nanni” y referente de la agrupación “Republicanos Unidos”.
Republicanos Unidos una de las organizaciones políticas que promueven la cultura de la antipolítica con violencia, a través de escraches que luego difunden en las redes sociales, y que tomó volumen en el último año con las marchas anticuarentena, a las que convocan con consignas clásicas de la derecha nacional como que el problema de todo es el Estado.
A nivel nacional esta agrupación es comandada por Ricardo Lopez Murphy, Miguel Boggiano, Fausto Spotorno, el ex Secretario de Cultura y Medios de Comunicación de Macri, Darío Lopérfido, Yamil Santoro, entre otros, y apunta, según comunicaron en la fecha de su constitución, a “constituir mesas políticas en las provincias para organizar un frente electoral nacional para 2023”. Su orientación política y económica es neoliberal, y entre sus principales aliados están José Luis Espert y Javier Milei, conocidos “libertarios” que odian a los políticos… siendo políticos.
Reducir el gasto público y achicar el Estado son los argumentos típicos de esta corriente política, sin embargo la contradicción es que su representante en Paraná, Emanuel Rodriguez Cramaro, junto con su pareja, se inscribieron para recibir una vivienda del IAPV y ¡salieron sorteados!. Es decir, Emanuel tiene la posibilidad de contar con una vivienda gracias a… el ESTADO, quien es, según su ideología, “el culpable de todo”. Contradicciones.
El 25 de mayo, en conmemoración del Día de la Patria, Emanuel pidió prestado un vehículo sin patente, inhabilitado para circular, para dirigirse a la casa del gobernador Bordet y reclamar por las medidas sanitarias del último DNU del gobierno nacional. Emanuel es esencial, ya que trabaja en un laboratorio que se encarga, entre otras cosas, de realizar hisopados, por lo tanto las motivaciones del “reclamo” nos resultaban dudosas. Dicha duda se esfumó al poder ver el video que se viralizó esta mañana, donde Emanuel Rodríguez Cramaro admite encontrarse en la convocatoria de militantes anti-cuarentena para formar un partido político.
Víctima de la infodemia, Emanuel tiene muchas teorías supuestamente “avaladas científicamente” que son moneda corriente en estos grupos extremistas, sobre cómo hay que manejar una pandemia mundial. Probablemente el interés de este hacia la formulación de políticas sanitarias haya sido el detonante principal para que su padre, reconocido médico, lo colocara en la empresa bioquímica, cuyo dueño tiene una larga relación con la familia.
Sin embargo, sus capacidades técnicas y analíticas solo le han alcanzado para ser un excelente recepcionista que anima las celebraciones de la empresa, ya que, aunque no se note en el video del escrache, es tenor. “¿Por qué no cantó el himno?” Se preguntaron algunos dirigentes de la oposición que fueron consultados sobre el hecho.
Horas antes de dirigirse a la residencia del gobernador, escoltado por un hombre de gran porte, “celebró” la efeméride Patria compartiendo un video del escrache realizado a el excandidato a vicepresidente, Zaninni, quizá buscando inspiración para su acto violento e inconsciente que fue, por supuesto, enviado por Whatsapp a las ya conocidas páginas amarillistas de Facebook que se oponen al gobierno nacional, provincial y municipal, quienes lo publicaron de manera inmediata.
Días antes, se lo vió celebrando la quema realizada en la Municipalidad de Chajarí, que llamativamente no generó el repudio del arco político, sabiendo que en el contexto actual, una goma incendiada puede causar un efecto dominó entre la gente, que está completamente agotada de la angustiante situación. ¿Se terminó el Chavismo en Chajarí?
Es lamentable y triste que después de más de un año de pandemia en la que murieron 75 mil argentinos, algunos todavía crean que pueden sacar rédito político en nombre de “la libertad”.