12 agosto, 2021 14:59



UNA NENA FUE VIOLADA EN MANADA Y MURIÓ TRAS SER ARROJADA AL VACÍO: SU TÍO PARTICIPÓ DEL BRUTAL ATAQUE

Los cinco atacantes, dos adultos y tres adolescentes, la obligaron a ingerir bebidas alcohólicas, la abusaron sexualmente y la arrojaron de un risco. El aberrante hecho ocurrió en la localidad de Dourados, en Brasil, en la zona fronteriza con Bolivia y Paraguay.

Un brutal episodio tuvo como víctima a una niña de de 11 años de la etnia Guaraní Kaiowá, quien fue asesinada al ser arrojada desde un peñasco en  Brasil, tras haber sido violada por tres adolescentes y dos adultos, entre ellos un tío de la víctima

Fuentes policiales locales indicaron que los hechos ocurrieron el domingo en una zona rural de Dourados, región del oeste brasileño fronterizo con Paraguay y Bolivia, pero sólo fueron divulgados tras la detención de los acusados.

De acuerdo con la Policía Civil de Mato Grosso do Sul, que inició la respectiva investigación tras encontrar el cuerpo de la menor el pasado lunes (llamada Raissa da Silva Cabreira), los cinco acusados, todos indígenas de la misma comunidad de la víctima, confesaron el crimen.

En su testimonio, los acusados dijeron que obligaron a la menor a ingerir bebida alcohólica y la llevaron a un peñasco próximo a la aldea Bororo, en donde la menor residía con sus familiares.

El tío de la menor afirmó que llegó al lugar del crimen cuando la menor ya sufría los abusos, por los que llegó a perder la conciencia, y que también participó en la violación.

«El tío, que salió a buscarla, la encontró al escuchar los gritos y, en lugar de interrumpir la violación, decidió participar de los abusos», relató Erasmo Cubas, comisario de la Policía Civil y responsable por la investigación. El sujeto (Elinho Arévalo, de 34 años) confesó igualmente que ya había violado a la sobrina en ocasiones anteriores.

Los asesinos confesos agregaron que, tras la violación colectiva, arrojaron a la menor desde lo alto del peñasco, que tiene cerca de 20 metros de altura, debido a que la niña comenzó a gritar desesperadamente tras recobrar la conciencia, y los amenazó con denunciar todo lo ocurrido a los caciques de la aldea.

«Encontramos el cuerpo después de que los líderes de la aldea nos avisaran de su desaparición. Ellos nos señalaron a los adolescentes que estaban inicialmente con la niña en la aldea y que la obligaron a ingerir la bebida alcohólica y, por medio de ellos, conseguimos identificar a todos los involucrados», dijo Cubas.

Según el comisario, los cinco detenidos serán acusados formalmente de los delitos de homicidio doblemente calificado por feminicidio y por el intento de ocultar otro crimen, así como de violación de menor de edad.

Cabe destacar, que los Guaraní y los Kaiowá constituyen el segundo mayor pueblo indígena de Brasilcon cerca de 50.000 personas, que se concentran en el estado de Mato Grosso do Sul, y son una de las etnias más afectadas por la pérdida de sus territorios originales.

Lamento indígena en las redes

Finalmente, la líder indígena Sonia Guajajara lamentó en sus redes sociales el femicidio y exigió Justicia. “Paren de matar los cuerpos y el futuro de nuestras niñas y jóvenes”, pidió la activista, que recordó el crimen de otra joven indígena la semana anterior, Daiane Girá Sales, que fue encontrada muerta en una plantación con señales de haber sufrido un ataque sexual.